NBASENSI, una sección del periodista Àngel Asensi
MÚSICASENSI, una sección del periodista Miquel Asensi

domingo, 31 de marzo de 2013

Lebron James MVP y los históricos Calderón e Ibaka



Lebron James ganará en pocas semanas su cuarto trofeo MVP, lo que le confirmará aún más como el mejor jugador de la NBA, y por extensión, del mundo. Y lo es desde todos los puntos de vista que se quiera: para mí, el líder del equipo con más victorias durante la liga regular en una temporada tan exigente, se convierte en MVP, independientemente de si es el máximo anotador de la competición o de si se trata del jugador más completo. La racha histórica de 27 victorias consecutivas (la segunda mejor marca de siempre), confirma aún más este razonamiento.

Pero es que si además, analizamos las estadísticas, James es el jugador perfecto. Su arsenal es idílico para este deporte: 26'9 puntos, 8'10 rebotes, 7'3 asistencias, 56% en tiros de campo, 40% en tiros de tres puntos, 1,7 robos de balón y 0,9 tapones. O lo que es lo mismo: cuarto en anotación, noveno en asistencias, noveno en porcentaje de tiro de dos puntos, el décimo en recuperaciones de balón, el séptimo jugador con más dobles-dobles (36) y el segundo en cuanto a triples-dobles (cuatro) se refiere.

"El Elegido" hace honor a su apodo

Además, y muy importante, lidera la NBA en cuanto al apartado de eficiencia, es decir, de la importancia que genera su actuación partido tras partido. Hay que añadir que Lebron no abusa del tiro así como que busca a los compañeros de equipo cuando es necesario. Si analizamos con detenimiento, tiene números de base, escolta, alero, ala-pívot y pívot. Por todo esto, es de nuevo, en mi opinión, MVP. James cumple su décima temporada en la NBA y juega sin la presión que otorga la estela de tener un anillo de campeón.

Lebron James ofrece un recital en cada partido




El otro gran candidato, Kevin Durant, tendrá que esperar. Durant es líder de la liga en puntos (28,3) y posee también una fiabilidad pasmosa a la hora de lanzar: más del 50% en tiros de campo, 40% en triples y 90% en los libres. Pero no tiene la visión de juego de James. Ni el mejor porcentaje de victorias-derrotas de la liga.


A falta de nueve partidos para concluir la temporada regular y empezar la disputa de los play-off (el momento de la verdad), hay que destacar a José Manuel Calderón. Atención, porque lidera la clasificación de mejor porcentaje de tiros de tres puntos ya que atesora un 46% de efectividad (128 de 278). Desde su llegada a Detroit, ha encestado el 52% (49-94 en 25 partidos disputados con los de Michigan). Un hecho histórico para un jugador español.


Por otra parte, Serge Ibaka lidera la clasificación de tapones por partido (3'06), tras los ocho que ha repartido esta noche en la victoria de su equipo, Oklahoma City Thunder, frente a los Bucks de Milwaukee. De seguir así, lideraría esta clasificación dos temporadas consecutivas.




Àngel Asensi Esteve
    Periodista




martes, 26 de marzo de 2013

¿Qué prefieres Rocky, una mirada de tigre o que otro muerda el polvo?


Una pregunta que yo mismo es la primera vez que me planteo. Quizá porque no hace falta comparar cuando hablamos de excelencias musicales, aunque estén cubiertas de una sencillez aparente. Está claro que lo que entra por los ojos envuelto de cine, muchas veces acaba convirtiéndose en un himno. Y cómo no, en estas cuestiones, Hollywood y Silvester Stallone -siempre criticado por sus interpretaciones-, suelen acertar.




La canción "Evey of the tiger" es un clásico. Una verdadera joya que, incluso con el desgaste de las necesarias audiciones para ser un clásico, sigue sonando, dentro de lo que cabe, interesante y fresca. Survivor es una banda americana. Rock con fundamento clásico que, en principio, sigue patrones más o menos estándares para vender y seguir vendiendo en los EE.UU.


"Eye of the tiger" se radió prácticamente por todas las emisoras decentes del mundo. Era el 1982, año del Mundial de Fútbol y fue una elección directa de Silvester Stallone. Se tradujo como "La mirada del
tigre"
, un consejo que siempre le daba Apollo a su discípulo, Rocky Balboa. "It's the eye of the tiger/It's the thrill of the fight/Rising up to the challenge of our rival/And the last/ known survivor Stalks his prey in the night/And he's watching us all/with the eye of the tiger". ("Es la mirada del tigre,/es el estremecimiento de la pelea,/levantándose ante el reto de nuestro rival./Y el último superviviente conocido/acecha a su presa en la noche,/y nos está mirando a todos nosotros,/con la mirada del tigre").

Apollo pasó de rival a entrenador de Rocky
Reino Unido, Australia, Irlanda o la casi siempre prestigiosa lista del Billboard Hot 100 aplaudieron al unísono esta composición. Para mi gusto encajaba perfectamente en el film, un gesto de superación constante y una musicalidad más que aceptable. Sin el trampolín de ser banda sonora, este tema no hubiese sido tan popular, pero a los que nos gusta rebuscar entre vinilos, lo hubiésemos encontrado. Y atención, que el grupo no abusó de una postrpoducción exagerada, ni de coros irreproducibles en directo... Una canción en la que no se dobla por ejemplo la voz y se huye de experimentos comerciales. Un gran tema, con un riff de guitarra recordado, con algún cambio de ritmo en la batería y sin punteo... tomen nota los artistas y más aún, los productores, los empeñados en maquillar músicos y en idear temas que suenan a plástico o a chicle.

La visión del rock norteamericano fue un acierto por parte de Stallone, pero también hubo un "qué pudo pasar". Algunos críticos y biógrafos señalan que el artista estuvo dudando hasta el último momento porque también tenía otra propuesta. Esta vez, venía desde el Reino Unido. "Another One Bites the Dust" (traducido como "Que otro muerda el polvo", tema interpretado, compuesto y producido por Queen
en 1979, tenía su atractivo. Una línea de bajo (pa-pa-pam-pam-pam...pa-pa-pa-pa-pa-paaa) puesta al servicio de los americanos (este single fue el más vendido del grupo en Norteamérica, sobretodo en la América Negra), era todo un atractivo también para Hollywood.

 Un tema con ritmo, con una interpretación vocal extraordinaria y sin abusar de diversos registros. Un tema, en definitiva, que podía haber ido directamente al ring. "There are plenty of ways that you can hurt a man/ and bring him to the ground/you can beat him/ you can cheat him/ you can treat him bad and leave him/you can treat him bad and leave him/when hes down/but I'm ready for you/I'm stangind on my own two fleet/out of the dorrway the bullets rip/ repeating to the sound of the beat"/. Hay muchas maneras de lastimar a un hombre/ y dejarlo en el suelo. Puedes golpearlo/puedes engañarlo/puedes tratarlo mal y dejarlo/cuando está abajo./ Pero estoy listo, si estoy listo para ti/ estoy parado en mis dos pies/ fuera del umbral las balas desgarran/repetiendo el sonido de un latido/.

Queen interpretando el tema
Stallone escogió "La mirada del tigre"... y acertó. Aunque a nadie le hubiese importado escuchar mil veces "Que otro muerda el polvo" si se trata de un combate en lo más alto de las listas de ventas... y con
calidad.


Miquel Asensi Esteve
Periodista

martes, 19 de marzo de 2013

Y en los efectos especiales naturales... ¡Dios!









Son cosas que pasan, o mejor dicho, cosas que se graban. Y los estudios profesionales son un buen ejemplo para ello. Freddie Mercury, Roger Taylor, John Deacon y Brian May trabajaban en el registro del disco “Jazz”. Queen, sumergidos en una exitosa fama y por fin reconocimiento masivo llegado de de los Estados Unidos, querían seguir rockeando el mundo. 


Era 1978. Las composiciones principales del disco ya estaban listas. Ya se sabe, “Don’t Stop Me Now”, “Bicycle Race”, “Mustapha” o la preciosa “In Only Seven Days” auguraban otro éxito musical/promocional del grupo. Y estaban enrachados, no hay duda. Después de los éxitos de “We Will Rock You” y “We are the Champions”, volvía a la producción Roy Thomas Baker, un auténtico Rey Midas que trabaja sólo con líderes de masas.



Quizá no hayas escuchado en tu vida el tema “Dead On Time”. Su duración es de 3 minutos y 23 segundos y recuerda, sin mucha nitidez, al “Keep Yourself Alive”, primer single del grupo. Al finalizar el tema, Freddie Mercury exclama uno de sus alaridos y se escucha perfectamente el sonido de un trueno, de tormenta. Pues bien, no es ningú efecto especial pregrabado o enlatado. Se trata, precisamente, de un efecto originado por la naturaleza.

Brian May, el guitarrista, estuvo atento. En una noche inquieta, donde, precisamente, una tormenta rompía el silencio, el bueno de Brian gravó ese sonido tan característico de un potente trueno. Y así fue como se trasladó después al registro definitivo del disco. El mismo grupo, en las dedicatorias del disco, le dio gracias a Dios por ese rugir de trueno, final apoteósico para su canción.



No sé por qué pusieron el nombre de “Jazz” a ese vinilo. En él podemos encontrar medios tiempos, rock duro, baladas,… pero ninguna nota de este estilo musical. Nunca se lo he preguntado al grupo. Como supongo que ellos nunca le cuestionaron a Dios si quería colaborar en su grabación.







Miquel Asensi Esteve.
       Periodista




viernes, 1 de febrero de 2013

Hace 25 años de los 25 de Jordan


Toma fuerza la idea de la vuelta de Michael Jordan al mundo del basket. Una idea alimentada por los medios de comunicación, que recuerdan que el 17 de febrero de este año 2013 cumple 50 años. Y el propio mito de los bulls alarmó al subconsciente mundial con siglas NBA cuando afirmó, en su retirada, que no le desagradaba la idea de volver a ponerse de corto a los 50. 


El equipo jugó para el lucimiento de Jordan

Todo esto es motivo suficiente para que volvamos a 1988, justo hace 25 años, cuando Jordan tenía 25. La NBA gozaba de un esplendor maravilloso, con los Ángeles Lakers, los Detroit Pistons y los Boston Celtics como mejores equipos del mundo. Llegó el All-Star celebrado en Chicago el 7 de febrero. Jordan jugaba en casa y el espectáculo estuvo a la altura de la calidad de los participantes. 





Magic, Jordan, Olajuwon y Moses Malone. De los mejores de la historia


El Este presentaba uno de los quintetos más espectaculares de siempre: la fórmula que no falla, talento+fama+espectáculo+ganas. El timón lo dirigía a la perfección Isiah Thomas, el base de los Pistons, el cerebro que abastecía de pases a Jordan y al resto del equipo. 15 asistencias y 8 puntos. A su lado, Michael Jordan, MVP del partido. 29 minutos, 40 puntos, (17 de 23 en tiros de 2 puntos y 6 de 6 en los libres) y 8 rebotes. Un vendaval ofensivo con efectividad, pero eso sí, espectacular también en defensa: 4 robos y 4 tapones (máximo del partido).


 El alero, la bestia Dominique Wilkins. 29 puntos para este matador que tanto nos hizo querer este deporte. El otro jugador alero o ala-pívot o lo que quisiese ser (dominaba demasiadas facetas del juego como para clasificarlo únicamente en una de ellas).... Larry Bird, con una actuación un “tanto” floja de 6 puntos, 7 rebotes y 4 robos. Por último, el pívot, el poco hablador Moses Malone: 7 puntos y 9 rebotes. En definitiva: un quinteto lleno de campeones y escaparate del Hall of Fame.
El banquillo sirvió para que jugasen el buen escolta tirador Danny Ainge (3 de 4 en triples para un total de 12 puntos), el jamaicano Pat Ewing (9 puntos y 6 rebotes), el base de Atlanta, Doc Rivers, que sumó 9 puntos junto a 6 asistencias. También se sumaron a la fiesta el elegante y fino pívot de Cleveland Brad Daugherty (12 puntos), el excéntrico sixer Charles Barkley (4 puntos y 3 rebotes), el céltico Kevin McHale (2 puntos) y Maurice Cheeks, de Philadelphia (que no anotó en los 4 minutos que estuvo en pista).

 El Oeste tenía de base a Magic Johnson. 39 minutos (demasiados para un partido All-Star), aunque bien merecidos porque repartió 19 asistencias, sumó 17 puntos y capturó 6 rebotes. Le acompañaba en la posición de base-escolta Fat Lever, de Denver, igual de desconocido para algunos como jugador todo-terreno, capaz de promediar esa temporada, atención: 18,9 puntos, 8,1 rebotes y 7,8 asistencias. Lever terminó el partido con 17 puntos, 4 rebotes y 3 asistencias.
El alero, poeta y también jugador de Denver Alex English aportó 10 puntos. Karl Malone dejó más que su sello en el partido con 22 puntos y 10 rebotes en el juego interior. El nigeriano y después americano Hakeem Olajuwon mostró su clase y se fue hasta los 21 puntos (8 de 13 en tiro) y 9 rebotes (7 ofensivos).
El banquillo no tuvo demasiados minutos, por decisión de Pat Riley, entrenador del Lakers. El ágil Clyde Drexler aprovechó sus 15 minutos (el que más de la segunda unidad) para aportar 12 puntos y 5 rebotes. El mítico laker Jabbar consiguió 10 puntos y 4 rebotes. Su compañero de equipo James Worthy 4 puntos; el cuadrado Xavier McDaniel, aunque sí que estuvo, no tuvo su día (2 puntos, 1 de 9 en tiro). Por su parte Mark Aguirre venía de Dallas para aportar 14 puntos en 10 minutos. El escolta, excelente ladrón de balones y presidiario spur Alvin Robertson se quedó en 2 puntos. El maverick James Donaldson sumó 2 puntos y capturó 6 rebotes en apenas 8 minutos.
Resultado final: Este 138, Oeste 133. Jordan se quedó a dos puntos de la máxima anotación en un partido All-Star (en posesión de Wilt Chamberlain con 42 en 1962, lo que no le valió para ser el MVP de aquel partido). Un All-Star donde se pasaba mucho el balón (una lección que podría aprender Kobe Bryant), donde reinaba el juego de pies (Olajuwon, McHale, Worthy), con lanzadores fiables, matadores,... de esos partidos nostálgicos que crean escuela.
Aunque parezca difícil de superar, la fiesta del basket se completó con la celebración el día anterior del concurso de triples. Y ganó Larry Bird (participaban Danny Ainge, Dale Ellis, Michael Cooper...). El de mates, con Michael Jordan venciendo en el último mate (con cierta polémica, por cierto, ingrendiente indispensable para el recuerdo) a Dominique Wilkins. 






Mates de calidad es sinónimo de espectáculo

Larry Bird ganó los tres primeros concursos de triples de la NBA


Michael, por favor, vuelve con 50. Y ojalá firmaras la mitad de lo que hacías con 25. Aunque únicamente fuese un partido.

 Àngel Asensi Esteve.
Periodista. 





domingo, 27 de noviembre de 2011

NBASENSI (10): 12 NOMBRES A SEGUIR EN LA NBA 2011-2012


Parece que finalmente sí que habrá liga NBA para la temporada 2011-2012. Tras llegar a un principio de acuerdo, lo más probable es que podamos disfrutar del mejor baloncesto del mundo. Estos son mis 12 nombres para disfrutar de una nueva edición de la liga:

Pau Gasol acumula 4 apariciones en el "Partido de las Estrellas"
 1-. Pau Gasol. Pau ya tiene dos anillos que brillan en sus manos y siempre que juegue junto a Byant, Odom y Bynum, existen serias esperanzas de poder alcanzar el título. Sus números son de All-Star y en mi opinión, es el nuevo Kevin McHale. Promedió 35,9 minutos, 18,8 puntos, 52,9% en tiros de campo, 10,2 rebotes y 1'6 tapones. 

2-. Por su parte, Rudy Fernández, que ha jugado a gran nivel con el Real Madrid, debutará en los Dallas Mavericks, el actual campeón. Ojalá se encuentren en las finales de conferencia. Sus números en la temporada pasada: 23,3 minutos para unas medias de 8,6 puntos, 1,1 robos, 37% en triples y 86,3% en triples.
 
Dallas consigue a un buen lanzador y machacador


 3-. Luchará fuerte Marc Gasol para llegar lo más lejor posible, sin olvidar que los Memphis fueron la revelación de los pasados Play-Off. Su media fue de 31,9 minutos, 52,7% en tiros de campo 11,7 puntos, 7,0 rebotes y 1,7 rebotes. Un pívot puro y fuerte

Forma parte de una de las mejores parejas interiores de la liga, junto a Zach Randolph
 4-. En esta misma línea de alcanzar cuotas altas encontraríamos a Ibaka, que espera consolidar sus proyectos con los Oklahoma. Alcanzó con 21 años unos promedios de 9,9 puntos, 7,6 rebotes, 54,3% en tiro de campo junto a 2,4 tapones en tan sólo 27 minutos de media. En conclusión: mucho poderío español en la conferencia Oeste.  

Ibaka combina potencia defensiva y una gran condición atlética
 5-. En la Conferencia Este, de nuevo tenemos a José Manuel Calderón, que cumplirá su séptima temporada en el mismo equipo, los Toronto Raptors, todo un logro. Disputó 30,9 minutos en cada encuentro en los que anotó 9,8 puntos, repartió 8,9 asistencias, robó 1,2 balones y encestó el 85,4% de los tiros libres. 

Líder en la historia de asistencias del equipo de Toronto (2.969)
6-. El debut de Ricky Rubio. Hay muchas esperanzas puestas en él. Ojalá tenga minutos. A partir de ahí, el equipo mejorará. Este base aporta defensa y juego vistoso. Un complemento perfecto para Kevin Love, líder de los Timberwolves. Es un rookie sobrado de experiencia en la liga, en competiciones europeas y con la selección española. Su equipo no tiene casi aspiraciones en el Oeste.

Acertada decisión: ir a jugar a la NBA
 7-. La NBA dispone de grandes jugadores que apuran sus últimos años com profesionales. Jason Kidd atesora 1.267 partidos y es top 5 en estas clasificacions: 46.693 minutos jugados, 11.578 asistencias, 2.477 robos de balón, 1.795 triples anotados.... y por si fuera poco, la friolera de 8.204 rebotes totales, el base que más ha capturado en la historia. Tiene 38 años y acaba de ganar su primer título NBA con Dallas. Por este motivo, ya se acerca cada vez más a Oscar Robertson, Magic Johnson, Bob Cousy e Isiah Thomas, los mejores de la historia en su puesto.

Kidd vivirá su 18ª temporada

8-. Tim Duncan. El mejor ala-pívot de la historia de la NBA no tiene que demostrar nada nuevo. Sus medias disminuyeron sensiblemente la temporada anterior (13,4 puntos 8,9 rebotes 1,9 tapones y 28,4 minutos), pero su elegancia y movimientos al poste siguen siendo una lección. Junto a sus amigos Tony Parker y Manu Ginóbili vuelven a formar un equipo potente, aunque el año pasado decepcionaron perdiendo en la primera ronda de Play-Off. Por cierto, el spur Duncan acumula la friolera de 21,663 puntos, 12,013 rebotes, 2,381 tapones, 50,8% en tiro de campo.

4 anillos y 2 veces MVP de la temporada
 9-. En una situación parecida está Kevin Garnett. Esta será su 17ª temporada y todavía rinde a un bien nivel. El año pasado se quedó en 14,9 puntos, 8,9 rebotes, 52,8% en tiros de campo con sus Boston Celtics. Tiene fama de jugador maleducado y provocador. Dosifica muy bien sus esfuerzos y tiene un título de campeón. Ha disputado 1.195 partidos para un total de casi 44.000 minutos, 23.323 puntos 12.819 rebotes, 1.608 robos y 1.847 tapones.



10-. Grant Hill. Elegante alero con fama de buen defensor. En su día sonó como sucesor de Michael Jordan por su versatilidad y capacidad de liderazgo. Tiene 39 años y estuvo lesionado gravemente durante el periodo 2000-2006. Una debilidad personal y es el ejemplo del atípico jugador educado, correcto, sin tatuajes y que nunca ha suscitado ninguna polémica. Acumula 948 partidos con unas medias de casi 35 minutos para 17,5 puntos, 6,3 rebotes, 4,3 asistencias. El año pasado se quedó en 13,2 puntos y 4,2 rebotes en 30 minutos de juego. Ahora está en los Suns.

Las lesiones no han podido con este jugador
 11-. A Steve Nash sólo le falta en anillo. Excelente base de carácter altruista que está también en los Suns. No anota más porque no lanza más tiros a canasta, ya que sus porcentajes son espectaculares. En la temporada pasada (la 15ª de su carrera, con 37 años) disputó 33,3 minutos, en los que logró 14,7 puntos, 11,4 asistencias (líder de la clasificación), un acierto del 39,5% en triples y del 91,2% en libres. Por cierto, es el jugador con mayor porcentaje desde la línea de personal de la historia de la NBA. Sus porcentajes a lo largo de 1.090 partidos son los perfectos para cualquier lanzador: 48,9% en T2, 42,9 en T3 y 90,4 en T1. Prácticamente irrepetible.

Nash: un gran base sin título (igual de John Stockton)

12-. Lebron James, Kobe Bryant, Derrick Rose, Howard, Anthony... nos espera otra nueva temporada repleta de partidos donde no lo olvidemos nunca, siempre gana el mejor.


jueves, 24 de noviembre de 2011

MÚSICASENSI (9): LA MICCIÓN DE ROBERT PLANT


Invierno de 1975. Led Zeppelin volvía a los estudios. Un gran noticia para sus fans y también para sus productores, mánagers, técnicos de sonido y distribuidoras, que concebían este grupo como una joya. Cuando los discos se vendían por millones... y con calidad. Robert Plant, su cantante, no estaba en su mejor forma física. Su voz, brillante como siempre, pero su cuerpo aún descansaba en una silla de ruedas. El accidente de tráfico que tuvo en Rodas, Grecia, en agosto de 1975, le obligaba a reposar y a depender de ella durante las jornadas. 

Rober Plant: un personaje vital en la historia del Rock


El grupo quería volver a la "simplicidad" (no nos equivoquemos, lo que para ellos es "simple" para el resto de los mortales es inaccesible). A los temas sin demasiada posproducción. "House of the Holly" o "Physicall Graffiti" quizá tenían demasiados arreglos, no sonaban espontáneos. Tal vez  en la búsqueda de un esquema más desnudo de composición, no se usaron  ni pistas acústicas ni teclados. El grupo llegó a los estudios Musicland, en Alemania con las ideas claras. En tan sólo tres semanas, la grabación estaba finalizada. Y eso que no pudieron contar con el ingeniero asignado, Keith Harwood. Su entorno admite sin dudas su "amistad" con la cocaína, una relación que acabó con él. Nació en Inglaterra, pero trabajaba en Alemania. Se confundió con las normas de tráfico, lo que le llevó a conducir  por la dirección opuesta, tuvo un accidente... y adiós, Keith.  


Como pasa en tantas ocasiones, los egos van en contra del bien de la banda

 Necesitaba atajar el camino. Y soluciones siempre las hay, aunque no sean las más adecuadas o salubres. Sir Plant, sin ser visto por nadie, solía orinar desde lo alto de una trampilla de descarga. "Faena feta no corre pressa", que solemos decir por aquí. Abría la puerta y meaba en la escalera. Hasta que en un momento de la grabación de las voces, no aparecía el cantante. Por este motivo, los componentes no sabían nada de él -la relación entre ellos, como hemos advertido, era prácticamente nula- y además, tenían la costumbre de no decir nunca "adiós" y se largaban sin aviso previo y sin conocimiento del lugar de la huida.




El ingeniero del disco, Mack, fue a quien le tocó ir en búsqueda -y en este caso, también captura- del cantante británico. Una hora después, lo encontró allí abajo, tirado. Por no querer tener su propia micción en los pantalones, cayó por las escaleras. Y no se podía levantar. La puerta de emergencia se cerró automáticamente y nada se supo de él, que esperaba con la silla de ruedas encima. Llamaron a una ambulancia y cuando llegó el servicio, comprobaron que no podían acceder donde estaba el cantante, con dolores corporales, con medio cuerpo enyesado ... y ahora meado. El mismo Mack lo llevó al hospital. Les acompañó John Bonham, músico de la formación que en ese momento estaba acompañado por una copa de coñac.

John Bonham y su inseparable batería


 Cuando llegaron al servicio de urgencias... !qué raro! La cola de espera era tremenda y agobiante para todos. Más aún para un hombre con media cara destrozada por un accidente de moto. Y Robert, quien visiblemente no aparentaba ninguna lesión preocupante, quería que le hiciesen una radiografía ya que quería estar seguro de no haberse roto de nuevo la pierna. Y llegó Peter Grant, manager de Led Zeppelin. Lo hizo confuso, preocupado y con su habitual maletín. Dentro de él, entre 200.000 y 300.000 dólares (mucha pasta para la época). Era muy corpulento e impulsivo. Entró donde el doctor estaba atendiendo al hombre con la cara destrozada y le preguntó al médico qué le iba a cobrar por atender primero a Robert que al paciente accidentado. El responsable sanitario, fiel a su código ético, le comentó que primero debía atender al que tenía media cara partida. Peter, el manager, se fue directo al hacia el doctor, le dio 10.000 dólares y le "aconsejó:": "!Deja que ese cabrón se muera!  !Ocúpate de mi chico!!


 Por esta sencilla razón,  los agentes de la policía se lo llevaron... pero volvió en tan sólo diez minutos. Los que más le conocen no dudan que les dio "propina" a los agentes para volver a la consulta.Trabajar con el baterista John Bonham, aseguran, nunca ha sido fácil. Incluso era capaz a beberse 14 brandy Alexanders de golpe. Llegaba al estudio, abría la puerta y decía: "OK, grabemos esta mierda". Al lado de su batería había un cubo, que aprovechaba para vomitar mientras tocaba. Tenía un roadie, una persona de confianza que le ayudaba. Se llamaba Hinton. A veces, era la vía de escape de John... le tiraba el cubo lleno en su cabeza. Una humillación estratosférica que deja en peor lugar a quien la realiza. 


Extraña portada del disco "Presence"

 Eran épocas de excesos y de descontrol. Incluso las grabaciones, atención,  solían empezar a las tres de la madrugada. Pero el ingeniero acudía 12 horas antes por si a algún músico le apetecía pasar por allí y grabar su parte. El disco, titulado "Presence" se considera el trabajo de menos calidad del grupo, aunque alcanzó el nº 1 en la lista de discos pop publicada por la revista Billboard. Aunque si lo escuchamos, podemos disfrutar  del tema "Achilles Last Stand". Un rayo de luz entre tanta sombra. 
 
Jimmy Page y Robert Plant